Skip to content Skip to footer

Perspectiva de género en la salud mental: desmontando estereotipos

La perspectiva de género es clave para entender cómo los estereotipos de género afectan nuestra salud mental. En Hari, integramos este enfoque en nuestros talleres socioeducativos y talleres psicoeducativos, promoviendo la igualdad y la educación sexual como herramientas para liberar a adolescentes y familias de creencias limitantes que impactan negativamente en su bienestar.

La perspectiva de género analiza cómo los roles y normas asociadas al “ser hombre” o “ser mujer” se construyen socialmente, y cómo estas expectativas moldean nuestras emociones, conductas y relaciones. Al aplicar este enfoque a la salud mental, revelamos:

Fugas de expresión emocional, donde sentir o expresar ciertas emociones se percibe como “equivocado” según el género.

Normas internalizadas que repiten mensajes como “los chicos no lloran” o “las chicas deben ser sumisas”.

Desigualdades de poder que colocan a determinadas identidades en situaciones de vulnerabilidad emocional.

Aumento de la ansiedad y la depresión

Los jóvenes que no encajan en los moldes tradicionales sufren rechazo o presión social.

Esto incrementa la sensación de soledad, baja autoestima y temor al juicio.

Dificultades en la gestión emocional

Quienes internalizan que “mostrar debilidad es de chicas” tienden a reprimir sus emociones.

La represión sostenida desemboca en crisis de ansiedad o conductas de riesgo.

Interrupción de redes de apoyo

El miedo a no cumplir el “rol esperado” impide buscar ayuda, generando aislamiento.

Familias y grupos no siempre saben cómo acompañar, reforzando el círculo de silencio.

by Kevin Smith

Deconstrucción crítica
Nuestros talleres socioeducativos incorporan debates y dramatizaciones para cuestionar creencias limitantes y generar narrativas más diversas y respetuosas.

Empoderamiento activo
Fomentamos la igualdad celebrando las voces de todas las identidades de género, validando experiencias y promoviendo la sororidad: redes de apoyo mutuo que fortalecen la resiliencia emocional.

Cognitivo-conductual con enfoque inclusivo
Adaptamos técnicas de reestructuración de pensamientos para desafiar frases como “no eres lo suficientemente fuerte” o “tienes que comportarte así”, sustituyéndolas por autoafirmaciones que refuercen la autonomía y el autocuidado.

Dinámicas de roles invertidos

Simulamos situaciones reales (presiones familiares, acoso escolar) intercalando roles de género para experimentar y reflexionar sobre las expectativas impuestas.

Grupos de corregulación emocional

Rondas de escucha activa donde cada participante valida las emociones de otrxs, rompiendo el tabú de “no mostrar vulnerabilidad”.

Diseño de “Códigos de Igualdad”

Creación colectiva de acuerdos de convivencia que garanticen respeto a la diversidad de género y a la expresión emocional en el aula o el hogar.

Módulos de educación sexual inclusiva

Información basada en evidencia científica que integra anatomía, consentimiento y placer, cuestionando patrones machistas y promoviendo relaciones saludables.

La educación sexual con perspectiva de género no se limita a contenidos biológicos; incluye:

  • Autoconocimiento corporal: reconocer el cuerpo más allá de los mandatos sexistas.
  • Consentimiento y límites: empoderar a adolescentes para expresar deseos y rechazar presiones.
  • Comunicación afectiva: herramientas para negociar relaciones basadas en el respeto mutuo.

Al incorporar la educación sexual en nuestros talleres psicoeducativos, facilitamos que jóvenes y familias organicen su sexualidad desde la igualdad y la responsabilidad, reduciendo prejuicios y construyendo entornos más seguros y libres de violencia.